País: Méxi­co
For­ma­to: 35mm
Dura­ción: 1/24 segun­do
Blan­co y negro
Soni­do
2008

Sinop­sis:

   El cine no es movi­mien­to; crea la ilu­sión de movi­mien­to. Con esto en men­te, una pelí­cu­la se redu­ce a tiem­po de pro­yec­ción: un solo cua­dro de cine es fil­ma­do a 1/48 de segun­do pero pro­yec­ta­do dos veces en la pan­ta­lla a la mis­ma velo­ci­dad, dan­do un total de 1/24 de segun­do de expo­si­ción en el ojo del espec­ta­dor.
   Esta pelí­cu­la cap­tu­ra una ima­gen que no sola­men­te dura un solo cua­dro pro­yec­ta­do a 1/24 de segun­do, sino cuyo pro­pó­si­to está defi­ni­do por el cua­dro indi­vi­dual mis­mo: el gol­pe de la piza­rra de cine uti­li­za­do para sin­cro­ni­zar ima­gen y soni­do en una toma cine­ma­to­grá­fi­ca con la inten­ción de resal­tar, entre otras cosas, la infi­ni­ta divi­si­bi­li­dad del tiem­po en gene­ral.

CITADA EN VARIAS OCASIONES COMO “…LA PELÍCULA MÁS SUBVERSIVA DE TODOS LOS TIEMPOS,” POR ALEXANDER HORWATH, DIRECTOR DEL FILMMUSEUM DE AUSTRIA.

Imá­ge­nes: